martes, 8 de diciembre de 2009

"...i em sento empegueït, després de trenta anys de "democràcia", senyors!!, quan travesso l'Ebre"

Lo que es significativo después de treinta años de democracia es que aldeanos cejijuntos como el payés este representen a la Cataluña "oficial". Lo raro es que no se sienta turbado al cruzar el más pequeño de los afluentes del Segre.

Sólo un pigmeo intelectual se sentiría seguro liliputizando su país a la medida de su enanismo y del salón de su casa (cerrando bien la puerta del pasillo). Este es el genuino representante del mínimo común denominador que ha sustituido a D'Ors y a Pla como perfecta metáfora de la decadencia cultural de Cataluña (como lo es la deriva de Tarradellas a Montilla).

Libertad, dignidad... Y la dictadura de las mayorías... I tant. Va, ves a la merda