domingo, 3 de mayo de 2009

España, criadero de cenutrios. Miguel Martín, Zaragoza

Somos muchos los ciudadanos de España preocupados por la salud de nuestra nación, sea en lo social, económico, política o institucional, no salimos de nuestro asombro ante la actual situación que empeora por momentos.

Pasados los beneficios de la Transición, modelo y ejemplo para otras sociedades en tránsito hacia la democracia, el país parece haberse estancado y los síntomas son de hundimiento general. Solo hay que pasearse por los informativos de televisión, leer los diarios o escuchar las tertulias de la radio para comprobarlo.

Resulta muy clarificador. asistir al espectáculo de las organizaciones sindicales, tanto CCOO (Comisiones Obreras) como la UGT, en clara sintonía con el socialismo gobernante, resulta de lo más revelador. Las manifestaciones del 1º de Mayo en España, fiesta del trabajo en todo el mundo occidental, han estado trufadas con declaraciones que dicen mucho y muy malo de los líderes sindicales españoles que en un evidente y estúpido lenguaje belicoso parecen estar dispuestos a una guerra total contra los empresarios. Y no sólo eso sino que el nuevo Secretario General de CCOO, Fernández Toxo se arrancó con unas declaraciones en las que exigía voz en cuello, “el derecho de autodeterminación de los pueblos, del Sáhara, de Palestina y tantos otros". En su opinión, “estos intereses tienen que pasar este primero de mayo al primer plano de las preocupaciones de la sociedad". Ruego por favor que cierren las academias de insípidos y mendrugos dirigentes sindicales españolas, al frente de tantos miles de memos hispanos que les respaldan defendiendo las estructuras sindicales enfermas de tanta vacación pagada y tanta vocación de vagos, porque el chollo se les iría al traste. De esa manera viven a costa de los sufridos y nunca apoyados trabajadores a los que dicen representar pero de los que sacan no poco provecho además de no trabajar ni dar un palo al agua. ¿Es que ya se les acabaron los motivos para liderar a las masas obreras que necesitan recurrir al muñeco de la “determinación para el pueblo palestino”? Y no conforme con la estupidez soltada añade que deben figurar entre nuestras primeras preocupaciones. ¿Qué se fuman estos cenutrios de CCOO para desbordar cualquier indicio de rigor sindical y sentido común? ¿Han perdido el Norte mental o se trata simplemente de antisemitas disfrazados de sindicalistas? En Israel debieran tomar buena nota para boicotear a esta pandilla de cretinos y haraganes.

España esté llena de mendrugos y cretinos, que como los hongos crecen sin que nadie pueda mostrar disposición alguna para poner freno a esta deriva o cortar de raíz esta planta perniciosa. El almacén central español está repleto de este tipo de personajes incapaces de transmitir ideas y conceptos edificantes. La contribución de esta patulea a la vida nacional se distingue por sus incendiarias alocuciones destinadas a inflamar conciencias vacías de contenido, en un intento estúpido de arrastrar a las masas de parados y sin futuro laboral al abismo de la confrontación con los empresarios a los que acusan de todos sus males. Para nada deducen en su limitación mental que los males de hoy no obedecen a las irresponsabilidades patronales, demasiado empantanadas en una situación económica que les resulta ruinosa como empresarios. El objetivo de estos líderes sindicalistas es sobreponerse al desastre nacional buscando la confrontación de forma irracional entre unos y otros. Padecen amnesia histórica por sus culpas tras haber olvidado en su oceánica ignorancia su parte y cuota en los sucesos que precedieron a la Guerra Civil. Y sólo estamos hablando del sector sindical, si entramos en otros como la cultura, el cine, las nacionalidades, la corrupción de la clase política, la corrupción social, España resulta un criadero y vivero de ladrones, pícaros, cenutrios y vividores de la sopa boba. Esto ya no tiene arreglo y sólo queda señalar que cuando salga de la habitación el último, que apague la luz porque esto se va a pique y por culpa nuestra. Nos lo estamos mereciendo con creces. Nos lo estamos ganando a pulso y los paganos de toda esta deriva estúpida serán nuestros hijos y nietos. Estamos despedazando y destruyendo una riqueza que ha costado siglos levantar. Luego nos contarán algunos membrillos que Israel es esto y aquello, lo otro y lo de más allá. ¡Más les valdría cerrar la bocaza y dejarse de idioteces señalando faltas ajenas mientras las propias nos están dejando un agujero por el que nos vamos todos al sumidero de la historia! Que no nos cuenten historietas para no dormir, aquí hay culpa general de toda la sociedad y nadie parece asumir su cuota de participación, los sindicatos hoy lo han demostrado, en su día de reflexión. ¡Qué vergüenza y oprobio para los ciudadanos de bien!

Nos aguardan momentos sublimes con “toxos” y “prendas” similares para los próximos años. Lo tienen fácil, con señalar el camino para despistar el verdadero fondo de nuestros problemas les basta y ése camino parece ser que es la autodeterminación de la sociedad palestina, señal inequívoca de los deberes prioritarios para el sindicalismo hispano, perdido en su propia indignidad y flatulencia moral con líderes como Toxo y demás en el bosque de la idiocia y la estupidez. Además de antisemita para más señas.