viernes, 1 de mayo de 2009

Qué exquisitos se ponen algunos.

Los sindicatos hoy no dijeron una palabra contra el gobierno de los 4 (je, je) millones de parados. Será que con la boca llena no se habla. Ahora, Aguilar, que veía peligrar su canonjía, se pone fina, aterciopelada. Supongo que, siguiendo el mismo principio, pedirá perdón a Aznar (y a Bush)

http://www.elpais.com/articulo/espana/Pedire/disculpas/Felipe/Gonzalez/relacionarle/GAL/elpepuesp/20090501elpepinac_7/Tes

1 comentario:

Angel dijo...

Cándido Méndez, ese padre de la patria, ese pilar de la nación, ese hombre de estado, dijo ayer que los que cuestionaban el futuro de las pensiones eran unos "asusta viejos". Les acuso además de ïdeólogos". A quién se le ocurre tener ideas?. Los nazis les llamaban "intelectuales". Casi