domingo, 27 de septiembre de 2009

Dónde están, y por qué no dicen nada?

y ahora que ni los iraníes se preocupan en ocultar el fin militar de sus instalaciones nucleares, dónde están los buenistas que nos acusaban a algunos de apocalípticos agoreros?. Y los neo-Chamberlainistas que no veían problema en ese súbito afán de buscar energías alternativas de uno de los mayores productores de petróleo, no pedirán perdón, no?. Y aquel gran satán de Mohamed Baredei, aquel cínico que hizo ojos ciegos, engañó a los que estaban deseando ser engañados y será ya por siemple cómplice, como su empleador, las Naciones Unidas, de los que ya sin remedio habrá que hacer al respecto, se reirá desde su retiro bien retribuido imaginando una escalada armamentística nuclear en el Medio Oriente y un muy probable conflicto a corto plazo?