sábado, 5 de septiembre de 2009

Alianza de necedades, y una buena respuesta

LA TRONERA


Alianza de Culturas


ANTONIO GALA

UN HISTORIADOR y experto en terrorismo ha hecho desiguales declaraciones. La Alianza de Civilizaciones le parece literalmente «una basura», «porque finge que respetamos lo que no necesariamente respetamos». La herencia cristiana con su pecado original ha de ser superada: «No me puedo culpar de lo que mis antepasados hicieron en la India durante el siglo XIX». Para aclarar las cosas, yo, frente a Zapatero, siempre hablé de Alianza de Culturas, que, contra lo que dice Michael Burleigh, nos une en el fondo contra el terrorismo. Porque no se habla sólo del multiculturalismo europeo, sino de una comprensión más extensa. Por una parte, árabes no hay sólo en el Oriente Próximo sufriendo bajo los judíos. Por otra, los homosexuales, por ejemplo, que sufrieron a los nazis, deben ser indemnizados todos, sean judíos o no. Es la amplitud de miras y la tolerancia, la comprensión y la defensa recíproca lo que constituye cualquier alianza. Y todas son aquí válidas y necesarias todas.







Al director de El Mundo

Gala y su Alianza de Culturas.



Por una parte como afirma, árabes no hay sólo en el Oriente Próximo sufriendo bajo los judíos con su representación parlamentaria y el mayor índice de alfabetización del mundo islámico.

Por otra, los homosexuales por ejemplo, con manifestaciones de orgullo multitudinarias bajo los judíos, no sufren bajo regímenes islamistas, ni el resto de sus intelectuales.

Sólo son colgados en las plazas públicas para escarmiento de la población.

Hasta llegar a declarar que los homosexuales en su país no existen (Ahmadineyad. Universidad de Columbia, 9-2007).

Esta es la amplitud de miras de la que Ud. vuelve a jactarse una y otra vez.

Relea el significado de la palabra alianza.

Tolerancia no Sr. Gala. Respeto.

Sin fingir.

Por todas las partes.

Sin esto no tenemos por donde empezar, sencillamente porque hablamos con diferentes valores.

Y yo, me quedo los míos, los nuestros, los que tanto nos costo conseguir, que son los mismos que le permiten a Ud. seguir escribiendo.



Daniel Socol.