sábado, 5 de septiembre de 2009

Del Islamismo rampante tenemos la culpa Occidente e Israel. Es lo que hay

Radiografía inquietante


Por Egon Friedler


La Republica. Uruguay. 7/8/2009



El informe sobre el desarrollo humano en el mundo árabe de 2009 publicado el pasado 21 de julio tuvo una amplia difusión en Internet gracias a la gestión de la Sala de Prensa de las Naciones Unidas, con contactos en Nueva York, El Cairo y Beirut. El informe de 208 páginas, elaborado por casi 100 investigadores independientes de todo el mundo árabe, no registra progresos en relación al de 7 años atrás. Por el contrario, los números son aun más inquietantes.

El analfabetismo entre las mujeres llega a 50% en algunos países; uno de cada cinco habitantes de la región vive con menos de dos dólares diarios; el crecimiento económico en los últimos cinco años fue negativo, llegando en este año a menos 2,9%; hacia 2015 los países árabes tendrán 395 millones de habitantes (la cifra era de 317 millones en 2007 y de 150 millones en 1980), pero no están ni remotamente preparados para absorber la mano de obra joven de unas 50 millones de personas que habrán de sumarse al mercado laboral en los próximos cinco años.

El informe explica, en los siguientes términos, la problemática de las economías árabes: "La famosa riqueza petrolera de los países árabes presenta una falsa imagen de su situación económica, que oculta las debilidades estructurales de muchas economías árabes y la consiguiente inseguridad de los ciudadanos de esos países".

El informe repite el clásico consejo que aparece en todo documento de análisis de las economías árabes: "Las naciones árabes deben dejar atrás su dependencia del petróleo, que representa más de 70% de las exportaciones de la región, y debe orientarse a una economía basada en el conocimiento, que brinde mayores posibilidades de empleo."

Esta inquietante radiografía del mundo árabe no se limita a la economía. Según el "trust de cerebros" que participó en su elaboración, "la seguridad humana es un requisito previo para el desarrollo humano. Su ausencia generalizada socava las opciones de las personas. La seguridad humana tiene que ver no sólo con asuntos relativos a la supervivencia, sino también con las necesidades básicas como el acceso al agua potable y las consideraciones relativas a la calidad de vida. La seguridad humana en los países árabes se ve a menudo amenazada por estructuras políticas, sociales y económicas injustas, por una competencia por el poder y los recursos de grupos sociales fragmentados y, en algunos casos, por el impacto de intervenciones militares externas".

El informe evita "higiénicamente" pronunciarse sobre los derramamientos de sangre entre hermanos árabes, pero es menos tímido en lo que respecta a la falta de democracia: "Todos los sistemas de justicia árabes sufren de una manera u otra de interferencias con su independencia, sea del poder ejecutivo o legislativo. En la región árabe, seis países siguen prohibiendo la formación de partidos políticos. En muchos otros casos hay distintos grados de represión y restricciones al establecimiento y funcionamiento de partidos políticos, particularmente de la oposición, lo que en la práctica equivale a su prohibición".

Uno de los resúmenes del informe en Internet hace hincapié en comentarios de distintas personalidades que trabajaron en el estudio. Por ejemplo, Arnat Al Alim Alsoswa, directora de la Dirección Regional para los Estados Arabes y subsecretaria general de la ONU, escribe: "La tendencia general es la de ver la seguridad sólo desde el punto de vista militar o de seguridad del Estado. Sin embargo, la seguridad de las personas se ve amenazada no sólo por los conflictos y los disturbios civiles, sino también por la degradación del medio ambiente, la discriminación, el desempleo, la pobreza y el hambre. Solo si se solucionaran plenamente estas fuentes de inseguridad podrán las personas en los países árabes ver progresos en materia de desarrollo humano".

Munira Fakhro, ex profesora adjunta de la Universidad de Bahrein, se refiere a la situación de la mujer: "Aunque la violencia en contra de la mujer existe en todos los países, las mujeres en las sociedades con una arraigada dominación del hombre, de modelos patriarcales y de discriminación legalizada ­que es la situación que existe en muchos países árabes­ son particularmente vulnerables. La mayor parte de la violencia en contra de las mujeres árabes no se ve; sucede en las casas, en contra de las esposas, hermanas, hijas y madres".

Por su parte, Madawi Al-Rashid, profesor de antropología religiosa del King's College de Londres, se refiere a la precariedad jurídica de las sociedades árabes: "Un estado civil regido por leyes que respeten los derechos humanos es la mejor garantía de lograr la seguridad de las personas. En la región de los países árabes, los Estados se encuentran muy lejos de ese ideal".

Cabe tener la esperanza de que este informe, gracias a Internet y al creciente número de "bloggers" independientes en el mundo árabe, tenga una difusión considerablemente mayor a la del informe de 2002, que fue en gran parte ignorado por la prensa y las autoridades árabes. Si sólo dependiera de los gobiernos, lo más probable es que su destino se limite a un nada piadoso olvido.

Reenvia: www.porisrael.org