sábado, 18 de julio de 2009

A los lectores del diario El País, seguidores, amigos, trabajadores y directivos del Grupo Prisa (11)

Romeu, el caricaturista antisemita

Ruben Kaplan

El caricaturista español Carlos Romeu Muller, nacido en Barcelona el 17 de mayo de 1948, puede ufanarse de ser considerado por sus viñetas, editadas en el diario El País, como uno de los más repudiables ilustradores, por antonomasia, antisemitas.

El citado periódico, de clara ideología de izquierda, que pertenece al grupo de medios de comunicación PRISA, en su edición del 30 de junio pasado, publicó una caricatura de Romeu, que repugna por su caracterización del estereotipo judío con expresión facial de nariz aguileña y prominente, cabello rizado, levita negra y tirabuzones. El texto que acompaña al dibujo, no le va en zaga y produce idéntica aversión. En éste, una mujer le pregunta al judío estigmatizado, "¿pero cómo puede Israel violar con total impunidad todas las leyes humanas e internacionales?" y obtiene como respuesta: "nuestro buen dinero nos cuesta".

La ilustración de marras, mereció la crítica de congresistas de Estados Unidos y de las comunidades judías de España. El embajador de Israel en el país ibérico, envió una enérgica carta de protesta al director de El País: "No es la primera vez que su diario publica una viñeta antisemita de Romeu (u otros). La aparecida el 30 de junio traspasa todos los límites permisibles. Es una afrenta al pueblo judío. En la viñeta aparecen los mismos tópicos antisemitas infamantes que aparecían en la prensa antijudía de la Alemania nazi: el judío está fuera de la humanidad, conspiración internacional para controlar el mundo, dominio económico, avaricia... y, por supuesto, nariz ganchuda, levita negra y tirabuzones". El diplomático israelí concluyó diciendo que la publicación de este tipo de viñetas parece más propia de un libelo neonazi que de un diario serio.

Carlos "Romeu" Muller comenzó su carrera como ilustrador en la revista de ciencia ficción "Nueva Dimensión" en diciembre de 1971 para continuar luego como dibujante y humorista en publicaciones tan señeras como "Triunfo", "Fotogramas", "El Papus", "Por favor", "Play Boy" e "Interviú". Fue fundador de la revista "El Jueves" y es el creador del inefable "Miguelito" que cada día, desde las páginas del diario "El País" comenta desde su personal punto de vista la actualidad política. Romeu registra como antecedente, haber ilustrado la mítica edición marxista clandestina "El Libro Rojo Del Cole" que circulaba en España en la época de la transición. Su difusión mereció un Editorial del diario ABC, cuyo epítome decía que fue redactado intencionalmente para minar los principios de la democracia y el respeto por las instituciones sociales "Es un conjunto de proposiciones antisociales, inmorales, falaces, antidemocráticas, contrarias a la dignidad humana, pseudo científicas y quizás, delictivas en no pocos casos". En un sentido parecido, en relación al Libro Rojo Del Cole, se expresó en 1980 Ricardo de la Cierva, Ministro de Cultura de UCD: "Absolutamente intolerable y atentatorio contra las más elementales normas de la convivencia cívica".

En una conferencia del 27 de febrero, que fue presentada por el escritor y columnista Francisco Javier Page, según el diario El Día, el disertante Romeu dijo que era humorista gráfico por casualidad y explicó el proceso creativo que seguía para construir sus viñetas: "ahora puedes decir de todo, pero has de ser políticamente correcto y antes lo que había que ser era políticamente incorrecto; es decir, podías decir cosas como caca, culo, pedo o pis y te llevaban a los juzgados, aunque te lo pasabas muy bien y nadie se enfadaba contigo (...) todo era más alegre, un abogado nuestro se inventó lo del "deseo de divertir, pero no de injuriar"; es decir, era humor que te permitía alguna cosilla más, aunque, eso sí, han llegado a procesarme 166 veces, nada menos.

El prestigioso e indómito columnista de ABC, ex integrante del staff de El País, Herman Tersch , en relación a que en algunos países con un poquito más de memoria y de vergüenza que España, algunos antisemitas y profesionales del odio contra la Iglesia y otras organizaciones comunitarias habrían ido ya varias veces al banquillo de los acusados, expresó que eso no se lo desea a nadie, pero que tampoco quiere que cierta basura se publique impunemente en periódicos que se pretenden ser ya no serios, sino mínimamente decentes.

Las ilustraciones antisemitas, evocan penosos recuerdos. Los diarios en Alemania, sobre todo Der Stürmer (El Atacante), imprimían tiras cómicas que usaban caricaturas antisemitas para representar a los judíos. Después que los alemanes empezaron la Segunda Guerra Mundial con la invasión de Polonia en septiembre de 1939, el régimen nazi usó la propaganda para inculcar en los ciudadanos y soldados alemanes que los judíos eran no solamente subhumanos sino también enemigos peligrosos del Reich alemán. La publicidad, en sus distintas vertientes, también fue esencial para motivar a los que llevaban a cabo el asesinato en masa de los judíos europeos y de otras victimas del régimen de Hitler y para asegurar la aquiescencia de millones de otros, como testigos inocentes, en la persecución racial y el exterminio masivo.

Romeu no está solo. Las viñetas antisemitas en la prensa mundial compiten afanosamente para destilar el odio contra Israel y los judíos. El diario persa Hamshari, patrocinado por el Ministerio de Cultura y Orientación Islámica de Irán, convocó en el 2006 a la República Islámica de Irán a caricaturistas de varios países para satirizar el Holocausto. El ganador fue un oscuro caricaturista del diario oficialista marroquí Al Sahara Magrebia, llamado Abdellah Derkaoui.

Numerosas publicaciones árabes contienen caricaturas contra Israel en particular y los judíos en general. El "socio" para la paz y presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abas, digno discípulo de Yasser Arafat, además de los textos escolares impregnados de judeofobia, consiente y estimula las ilustraciones filo- nazis en el diario oficial "Falastín".

Sin embargo, cuando alguna caricatura involucra al Islam, los musulmanes reaccionan con inusitada susceptibilidad y violencia.

El 30 de setiembre de 2005 se publicaron en Dinamarca 12 caricaturas satíricas que aludían al profeta Mahoma. Una de ellas, publicada en el diario Jyllands- Posten, que ilustraba un artículo sobre autocensura y libertad de expresión, sugería que Mahoma escondía una bomba dentro de su turbante. Manifestaciones de iracunda protesta se precipitaron a lo largo del orbe. Manifestaciones multitudinarias en diferentes países islámicos fueron seguidas por incendios en las respectivas embajadas danesas y amenazas por doquier. Cuatro muertos en Afganistán, llamados a la Jihad, querellas judiciales, fueron las primeras consecuencias diversas del atrevimiento. La redacción en Copenhague del Jyllands- Posten tuvo que ser evacuada luego de recibir un aviso de bomba.

Alguna prensa europea se solidarizó con el Jyllands- Posten. El diario francés France Soir y el alemán Die Welt publicaron las caricaturas censuradas en defensa de la libertad de prensa y como muestra de apoyo al periódico danés. La valentía del responsable de la publicación del France Soir le ocasionó su despido.

La desproporcionada y fanática reacción a la ofensa tuvo detractores y defensores. Entre los últimos el presidente español Rodríguez Zapatero, quien consideró que la publicación de las viñetas fue una ofensa gratuita a los musulmanes, rechazable desde un punto de vista moral y político. No se conoce ningún pronunciamiento del Mandatario de España, acerca de las caricaturas antijudías de Romeu, quien a la sazón debe estar tranquilo, porque ningún israelí o judío planea asesinarlo como lo fuera en 2004 el cineasta holandés Theo Van Gogh por el lunático Mohammed Bouyern, de origen marroquí y ciudadanía holandesa.

Theo Van Gogh había realizado una película llamada "Submission" sobre el Corán y la sumisión de la mujer, basada en el guión de la parlamentaria de origen somalí Ayaan Hirsi Ali, paradigma de la lucha contra los efectos del islamismo sobre las mujeres.

Van Gogh se dirigía en bicicleta a su trabajo cuando Mohammed Bouyeri de 26 años y miembro de una organización islamista radical, le disparó, derribándolo de la bicicleta. Bouyeri, que portaba una chilaba larga, lo remató a quemarropa en el suelo con veinte tiros más, lo apuñaló varias veces y finalmente lo degolló. En el cadáver del director, clavada con un cuchillo en el pecho, el asesino dejó una carta de cinco páginas, firmada en nombre de Alá, que incluía amenazas a los gobiernos occidentales, a los judíos y a los no creyentes en Mahoma. La carta iba dirigida a Ayaan Hirsi Alí y les prometía a ella, y a otros dirigentes holandeses a los que nombraba por sus nombres, un final similar.

Otros caricaturistas antisemitas reconocidos, como Pat Oliphant difunden historietas antisemitas en periódicos como The New York Times. Una imagen publicada en el diario norteamericano que circuló rápidamente por Internet mostraba una figura sin cabeza y con botas militares que marchaban a paso de ganso, a la usanza de los militares nazis, con una espada en la mano, mientras empujaban una Estrella de David sobre una rueda, con la otra. Además, en el dibujo, la Estrella de David tiene colmillos y persigue a una mujer con un niño, al que nombró "Gaza".

El director de la Liga Antidifamación (ADL), Abraham Foxman, sostuvo que la historieta con característica antisemita publicada en el diario estadounidense New York Times es el resultado de la mente "pervertida, tendenciosa y creativa" del caricaturista Pat Oliphant.
"No es la primera vez que compara a los israelíes con los nazis, ya lo hizo en el pasado. Es la consecuencia de la mente pervertida, tendenciosa y creativa de un caricaturista", enfatizó Foxman en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN).

El estereotipo que dibuja Romeu, trasuntando que los judíos son manipuladores de la economía mundial, sigue siendo un terreno fértil para la agresión antisemita.

Un informe publicado en enero de 2005, presentado por el Departamento de Estado de Estados Unidos al Comité de Relaciones Exteriores y al Comité de Relaciones Internacionales, advertía sobre el aumento del antisemitismo en el mundo.

"La proliferación de los diversos puntos de difusión -televisión, radio, prensa escrita e Internet- ha aumentado ampliamente las oportunidades para que los abastecedores de material antisemita difundan su propaganda sin obstáculos. Las leyes contra la discriminación y prejuicios brindan una cierta protección, pero en muchos países occidentales las salvaguardias de la libertad de expresión han limitado la adopción de medidas preventivas que los gobiernos podrían adoptar. La programación de televisión por satélite cambia fácilmente de un proveedor a otro y lo que se ofrece por Internet atraviesa las fronteras internacionales con poco o ningún impedimento".

Carlos Romeu Muller y otros que critican a Israel, con frecuencia utilizan caricaturas antisemitas que presentan imágenes para atacar al Estado de Israel y sus políticas, así como a comunidades judías y a otros que apoyan a este Estado. Estos ataques en los medios de difusión pueden carecer de todo pretexto de equidad o incluso de hechos constatados y concentrarse en demonizar a Israel. Con frecuencia se incluye a Norteamérica como blanco de esos ataques, en los que a menudo se afirma que la política exterior estadounidense se formula en Israel o que los judíos controlan los medios de difusión y los mercados financieros en los Estados Unidos y en el resto del mundo.