domingo, 19 de julio de 2009

Otra carta a Pedro J sobre Mónica G Prieto

Distinguido Sr. Director:


Escribo desde la perplejidad y la zozobra, no entiendo a dónde quiere llegar la sra. Mónica Prieto con su colaboración última “Sobre secuestrados y capturados”, o mejor dicho, sí creo entenderlo pero me resisto a aceptarlo porque la redacción del citado artículo resulta cualquier cosa menos una crónica informativa rigurosa y objetiva.
Nada en el escrito se corresponde con la ponderada postura de un periodista que ejerce su tarea con ojos profesionales evitando contaminar la noticia, nada en su escrito está a la altura precisa de quien escribe desde la distancia que se debe procurar entre su propia opinión, a la que tiene legítimo derecho, y la verdad de lo que debe relatar, para lo cual ha de aparcar cualquier derecho a expresar aquella porque si lo hace ha roto con el primer mandamiento del periodista: Permanecer al margen de la situación. Solo debe contar lo que hay y dejar a un lado lo que le parece.
Pues bien sr. Ramírez, la sra. Prieto incumple de forma desafortunada con el primer mandamiento del periodista de rigor y destroza la información contaminándola con su opinión que además de ser recurrente y bastante conocida, es inexacta y sectaria. Sería muy largo desmenuzar el largo texto que escribe la Prieto pero citaré dos cosas del mismo: Hablar de castigos colectivos por parte de Israel contra los palestinos cuando menos es de mala fe por no llamarlo de otra manera porque ignora la redactora de forma estrepitosa los innumerables ejemplos de sana colaboración existentes entre ambos pueblos y citaré solo uno: Las relaciones hospitalarias entre ambos son ejemplares y están estrictamente centradas en la asistencia a la salud de cuantos la necesitan sin importar los bandos y en este caso se rompe por la mitad el razonamiento de Prieto. Ya debería saber que cuando es preciso los pasos están absolutamente abiertos para que las urgencias palestinas sean tratadas en hospitales israelíes, jamás a la inversa y no existe problema alguno en este sentido. ¿Por qué ignora esto y toma el rábano por las hojas? Segundo ejemplo cuando argumenta que son dos países en guerra. Esto ya es de Aurora Boreal. ¿Dónde está escrito por el que la Autoridad Palestina haya obtenido semejante rango para los territorios bajo su mandato? ¿De qué país palestino se está hablando hoy? ¿De Gaza o de Cisjordania? Y lo del secuestro del soldado Shalit al compararlo con las detenciones de criminales y terroristas palestinos buscados, capturados y procesados por sus delitos ya resulta delirante e insultante para la inteligencia. Para hacer el ridículo veo que hace falta muy poco.
Prieto se saca de la manga demasiadas cosas e insiste en sus ya sobadas y afiladas tesis que la descalifican y deslegitiman como informadora de crédito y fiable para Oriente Próximo. Por muy próxima que esté ella en la zona, lleva un prolongado recorrido plagado de incorrección periodística en su trabajo desde Beirut, zona menos peligrosa que las propias calles de Gaza, lugar al que Prieto seguramente no iría ni retribuida con lingotes de oro.
Mónica Prieto lee y redacta doctrina desde hace mucho tiempo y procura ponerse la venda antes de la herida pero nunca ha hecho autocrítica en su labor informativa, en la creencia tal vez de que la razón le asiste al tiempo que sistemáticamente se la niega a Israel, ejercicio impecable de sectarismo en casi todos sus escritos.


Con mis respetos pero con mi enérgica protesta ante esta nueva demostración de parcialidad y falta de ética informativa por parte de alguien que acumula acrisolados méritos.


Miguel Martín Martínez