sábado, 10 de octubre de 2009

Fallece último jefe de la resistencia judía polaca


Publicado el domingo 04 de octubre del 2009


By MAJA CZARNECKA

VARSOVIA


El último jefe de la heroica insurrección del gueto judío de Varsovia contra los nazis en 1943, Marek Edelman, falleció en Polonia, donde decidió quedarse pese al Holocausto.

Su fecha exacta de nacimiento era desconocida, pero en sus documentos figuraba la más probable, el primero de enero de 1919.
``No sé qué edad tengo exactamente'', dijo en una entrevista de la AFP en el 2007. ``Mi padre murió cuando yo era muy pequeño, casi no lo recuerdo. Mi madre murió unos años después. No tuve a nadie que me lo dijera'', explico.

Nacido en Homl, ciudad que hoy está en Bielorrusia, en una familia de judíos pertenecientes al partido obrero Bund, el joven Edelman se impregnó desde la infancia de la ideología de esta formación socialista y antisionista.
Su familia se instaló luego, con él aún muy pequeño, en Varsovia.
``Varsovia es mi ciudad. Fue aquí donde aprendí polaco, hebreo y alemán. Aquí, en la escuela, aprendí que había que cuidar siempre de los demás. Aquí también recibí por primera vez un golpe en la cara sólo porque era judío'', dijo Edelman en 2001, cuando fue nombrado ciudadano honorario de Varsovia.
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, Edelman fue encerrado por los alemanes,junto con casi medio millón judíos, en el gueto de Varsovia. Allí fue mandadero en un hospital, al tiempo que publicaba revistas clandestinas del socialista Bund, al que se había unido como sus padres.
En abril de 1943 los alemanes decidieron liquidar el gueto, donde aún quedaban más de 60,000 judíos, ya que la mayoría había sido deportada al campo de exterminio de Treblinka.
Fue entonces que las organizaciones del gueto judío decidieron atacar a los nazis en una lucha desesperada.
``Sabíamos perfectamente que de ningún modo podíamos ganar. Frente a 220 muchachos mal armados había un poderoso ejército'', explicó Edelman.
``Lo único que teníamos nosotros era una ametralladora y pistolas, granadas y botellas con gasolina, así como dos minas, una de la cuales ni siquiera estalló'', recordó.
La insurrección duró tres semanas. Cuando Mordechai Anielewicz, de 24 años, el comandante de la sublevación, acorralado, se suicidó, Edelman asumió el mando durante los últimos días de combate.
En su afán de aplastar el levantamiento, los nazis decidieron quemar el gueto entero, casa por casa. ``Fueron las llamas las que nos vencieron, no los alemanes'', subrayó.
Marek Edelman, junto con los últimos combatientes que quedaban, logró escapar del gueto el 10 de mayo por las alcantarillas, tras lo cual se unió a la resistencia polaca.
Un año más tarde participó en el levantamiento de Varsovia de 1944, que costó la vida a 200,000 insurgentes y civiles, y terminó con la demolición casi completa de la ciudad por los nazis.
Al acabar la Guerra Mundial estudió Medicina y se hizo un destacado cardiólogo.
Aunque la mayoría de los sobrevivientes judíos emigraron a Israel, él decidió quedarse en Polonia.
Interrogado al respecto, respondió: ``Era necesario que alguien se quedara aquí para cuidar de todos los que habían muerto''.