lunes, 9 de febrero de 2009

ARCHIVES: February 9, 2009

Las razones de la turba por David Gistau
by Angel Mas

No se puede decir más claro. David no se esconde, como la mayoría. Bravo!
 
http://www.elmundo.es/opinion/columnas/david-gistau/2009/02/2592896.html

AL ABORDAJE|DAVID GISTAU

Las razones de la turba

08.02.2009

A UNA jauría humana es posible disculparla con un argumento contable usado por la publicidad: el de que la mayoría no puede equivocarse.Esta perspectiva que refuta la solitaria lucha intelectual del Zola del Yo acuso y que convierte en justa la soga del negro linchado en la vieja Alabama, permitió también a Antonio Gala, en su tronera del pasado jueves, decidir que los judíos siempre merecieron pogromos, expulsiones, guetos y persecuciones.

Como la mayoría no puede equivocarse, vino a decir el bardo de Brazatortas (Ciudad Real), algo habrán hecho los judíos que justifique que en diferentes épocas y lugares, «desde Egipto a Sefarad y desde Canaán a Sión», el proyecto de exterminarlos haya sido una idea fija del resto de la humanidad. Como parte de este cabotaje histórico de la fobia, Gala olvidó mencionar Auschwitz, pues su razonamiento convierte a Hitler en brazo ejecutor de una tradición moralmente justificada por un odio mayoritario.

Aplacemos el análisis de por qué en la España de la corrección política, donde un nimio matiz retórico o un chiste que haga mofa de las minorías protegidas te condenan a la caverna, es posible avalar el Holocausto y volverlo contra quienes los sufrieron sin que ocurra nada. Sin embargo, sí cabe preguntarle a Gala si aplicaría la misma lógica para ponerse del lado de la turba y comprender otras persecuciones igual de pertinaces a través del tiempo y de los lugares. Por ejemplo, las que sufrieron los homosexuales. Usando sus palabras, ¿acaso no deberían también ellos preguntarse por qué «les ocurrió siempre igual» hasta hace apenas un cuarto de hora histórico? ¿Es que fueron igualmente culpables de ser, como Dreyfuss y el negro de Alabama, como los millones de judíos desplazados o asesinados? ¿Tampoco ellos fueron dignos de una voz que contradijera la feroz voluntad de la muchedumbre? Porque Gala, si no quiere incurrir en una contradicción con lo escrito el pasado jueves, deberá ahora aprobar que en Irán los homosexuales sean colgados de una grúa por ofender un canon social aprobado por la mayoría.

Existe una nueva versión del negacionismo que no discute la existencia histórica de los campos. Pero que sí procura vaciarlos de contenido para que los judíos no puedan acogerse a sagrado en una razón moral que entorpece el odio que se les profesa como no lo hace ninguna de esas otras persecuciones ya remotas, «desde Egipto a Sefarad». Aún es demasiado pronto, y grosero, como para decir que merecieron Auschwitz. Pero se andará, puesto que ya se puede escribir que merecieron todo lo demás.