lunes, 26 de enero de 2009

ARCHIVES: January 23, 2009

Desde el blog de Varsavsky
by Angel Mas


Viernes, 23 de febrero 12:34

Angel Mas:

Por supuesto que no todas las críticas a las actuaciones del gobierno de Israel son judeófobas. Eso es desconocer la propia vitalidad de la sociedad israelí, que admite en su seno a los críticos más feroces. Y también el propio carácter autocrítico de muchos judíos (¿quién cuenta los mejores chistes de judíos, si no son ellos mismos?). La capacidad para el humor contra uno mismo es signo de inteligencia. 

Desafortunadamente los españoles tenemos muy poca tolerancia (por no hablar de sentido del humor) cuando nos confrontan con nuestras contradicciones, como hizo el embajador de Israel el otro día al hablar de la valla de Ceuta y Melilla, o como se vió en las reacciones ante la campaña en Youtube de "España, país de mierda".

El único vínculo que sobrevive del antisemitismo ancestral es el de la ignorancia que lleva al prejuicio. Y, además, si en España hay algo más poderoso que la ignorancia, de siempre, es la envidia. ¿La comunidad judía tiene individuos de exito?. La fastidiamos. Como en la Edad Media, llevarán a sus hijos al médico judío para que los curen y luego mandarán a la hoguera, real o figurada, a ese maldito especulador.

Pienso que al rechazo o al racismo, se llega de un modo "consciente" (o "intelectualmente", aunque intelecto y racismo no peguen mucho juntos), o simplemente como un prejuicio mecánico, inconsciente. Los españoles llamamos a los franceses "gabachos" conscientemente. Creo que se dice "no seas gitano" en España conscientemente. Y "sudaca". Pero sigo pensando que las expresiones antisemitas en el español son folklorismos y automatismos inconscientes. Se dice "marrano", "judiadas", como se sigue diciendo "no seas cafre", y la gente no tiene ni idea del origen afrikaans despectivo. 

El antisemitismo que prevalece hoy en España no está "intelectualizado", es superficial y no enlaza directamente con los antiguos asuntos de pureza de sangre. Es fruto de algo más moderno. Los críos de la kefiya que escupen odio contra los judíos no pueden poner Israel en el mapa, ni a la Inquisición en la historia. Los sobre-estimais. Creo que si Coti Sorokin o Jorge Drexler salieran con kipa a cantar, los críos acabarían poniéndosela ellos también.

Creo que sí existe un profundo anti semitismo de las élites "intelectuales" izquierdistas que asfixiantemente dominan el pensamiento "cultural" en España. Y estos individuos, los Saramagos de turno, que en cualquier otro lugar hubiesen sido enviados al desguace paleontológico, inspiran las aulas, el entretenimiento y los medios de comunicación. Eso es lo que llena de prejuicios a la chacha con la bolsa de la compra que abre la boca para hablar de genocidio en Gaza; al del bigote que se escandaliza del "muro de la verguenza" en los territorios de Cisjordania pero maldice a los moros que tratan de saltar la valla en Ceuta; a la niñapija que habla de la confabulación de los ricos judíos en un Starbucks googleando. También a muchos de los blogeros que aquí se juntan.

Por eso, por su naturaleza fundamentalmente más moderna, y con un origen e  inspiración política, no religiosa ni "racial", creo que el antisemitismo de hoy está íntimamente ligado al anti-israelismo (y al anti-americanismo, el anti-capitalismo, anti-occidentalismo).

No todos los críticos de Israel son anti-semitas, pero todos los muchos anti-semitas con intención son anti-Israel. ¿Has visto que la cofradía de la kefiya distinga alguna vez entre el "gobierno" (primer ministro, partido en el poder) de Israel e "Israel"?. Ni siquiera se consideran las minorías religiosas del país, mucho menos la diversidad de esa misma sociedad judía israelí. Hasta cuando el burro de nuestro presidente habla de EEUU, sabe distinguir entre la nación, sus ciudadanos, y las decisiones de su gobierno. Las intenciones cuando se habla de Israel están claras.

Fíjate en la legión de periodistas que no hablan de Sudán, ni de Ruanda, ni de Turquía y Armenia. Se sentirían poco preparados, inseguros. Pero cualquier plumilla se siente preparado para regulgitar conceptos cogidos con alfileres y pegar tres frases llenas de lugares comunes en un artículo contra Israel. Es como en el viejo chiste de "esta noche vamos a matar a los zapateros y a los judíos... ¿Y por qué a los zapateros?". Atacando a Israel tienen asegurada la calurosa acogida de los palmeros del pensamiento único con su anti-semitismo, y el carnet de demócrata de toda la vida, que tambien expiden ellos (algunos con su turbio pasado tardo-franquista).

Por eso la situación esquizofrénica en que os encontrais judíos "progresistas" que, en la crítica bienintencionada al gobierno de Israel, acabais yendo de la mano de los ultraderechistas y los antisemitas de los que algunos escapasteis en Argentina, que cuestionan el mismo derecho a existir del Estado de Israel, y a defender a sus ciudadanos. Y a los que, por cierto, les importan bien poco sí, en los ataques a Israel, también caen drusos, palestinos musulmanes o cristianos. Hay suficientes judíos en el mix?. Todo bien. Por esas víctimas colaterales no se van a tirar de los pelos, ni montar ninguna manifestación. El antisemitismo y el antiisraelismo se funden.

Me parto cuando veo a estos sesentayochistas, con sueños jurásicos de ejércitos populares, a los que se les salta todavía la lagrimilla al oir a cualquier Rodríguez, bardo al servicio de una gran cárcel caribeña, cantar "vivo en un país libre, como solamente puede ser libre, en esta tierra, en este instante, y soy feliz porque soy gigante...". Ni cuenta se dan que el único soldado popular que puede cantar algo así hoy lo tienen delante, en la tele, se llama Pérez, o Peretz, es un reservista del Tsahal, y lo están maldiciendo. A él, que ha dejado su trabajo para defender un estilo de vida y unos valores tan parecidos a los nuestros.

Por eso creo que hay que ser tan cuidadoso en la crítica a Israel. Para que sea equilibrada, denunciando siempre el abismo que separa la legitimidad del Estado de Israel, sus reglas del juego y la defensa de sus ciudadanos, del enemigo al que se enfrentan.

Hacerlo sin matices y a priori. Martín, eso es lo que echo en falta en tus artículos. Luego lo aclaras, lo matizas estupendamente en los posts. Pero es tarde.


Viernes, 23 de enero 13:10

Eddie O'Loghlen:

Angel,

Nice try...asociar el anti-semitismo a la crítica al Estado de Israel o a una política sionista expansiva estilo "Greater Israel shall prevail" es la estrategia semántica habitual que utilizan los nacionalistas en Cataluña y  País Vasco. Cada vez que, por ejemplo, critico que Carod abra una "embajada" en EEUU sale un listo con el rollo de que soy "anti-catalán". El victimismo como arma de argumentación no me merece respeto.

Tampoco aguanta ni medio asalto intentar equiparar la frontera con Marruecos a la valla de Israel (pero si enviándome tus posts, que los leo con interés).

Un abrazo compadre,

Eddie


Viernes, 23 de enero 13:34

Angel Mas:

Je, je. Como digo, los españoles tenemos que empezar a confrontar nuestras propias contradicciones. 

Digamos que si la magnitud del desafío, la amenaza y el enemigo de Cataluña, y la materialización histórica de esa realidad, fuese de la talla, y estuviese tan generalizada como el anti-israelismo, deberíamos empezar a hablar... 

En cualquier caso, repito que absolutamente, por supuesto, no todas las críticas a Israel son judeofobas (los israelís y os judíos de la diáspora son los mayores críticos!), pero todos los judeofobos se esconden tras la cortina, más aceptable, de la crítica a Israel. Y hay que tener cuidad de las compañías, que manchan.

Pero, a diferencia de muchos, soy optimista, porque esa élite intelectual que inspira ese y muchos males (sionista se usa como insulto tanto como ultra-liberal...) está a un paso del hoyo, y será superada. Los judíos tendrán que moverse de su victimismo a veces (como los negros americanos), pero eso también implicará ser más assertive: están en Israel porque muchos nacieron allí, porque son mayoría, por derecho de conquista (como todas las fronteras de Europa), y es lo que hay. Dejarse de derechos divinos y de pedregales en Jerusalem Oriental.

En cuanto a lo de Ceuta y Melilla, mi amigo, ve y díselo a los marroquíes, a la OUA y a la Liga Árabe: según ellos, nuestra valla es ilegal, nuestra ocupación ilegal, y si no tuviésemos amigos poderosos, ya habría un montón de resoluciones de la ONU al respecto. Como digo, hay que buscar más coherencias...Nada es exactemente igual, ni nada tan diferente.

Desde luego, nuestra valla nos protege de inmigrantes ilegales (uy, qué miedo!), y no de terroristas suicidas.

Ya tengo mi blog listo. A ver si lo abro al público. Bienvenido el sano debate.

Un abrazo.